El Asiento de Cierre en Contabilidad (Con Ejemplos)

En este artículo vamos a tratar, de forma clara y sencilla, el asiento de cierre de la contabilidad o asiento de cierre contable.

Veremos diferentes aspectos del mismo: qué es, cómo y cuándo se realiza, cuál es su estructura, para qué sirve….

Y con ejemplos que te facilitarán la comprensión.

 

Qué es el asiento de cierre contable, cuándo y para qué se hace 

¿Qué es? 

El asiento de cierre es el que figura en último lugar en el libro diario del ejercicio de que se trate y con él se cancelan los saldos de todas las cuentas patrimoniales de la empresa.

[Nota: Las cuentas patrimoniales con las que representan los bienes, derechos, deudas, aportaciones de socios o beneficios sin distribuir (grupos 1 al 5 del plan contable). Diferentes son las cuentas de gestión, que son las que representan los gastos e ingresos del ejercicio (grupos 6 y 7 del plan)].

¿Cuándo se anota en el libro diario? 

El asiento de cierre se hace el último día del ejercicio de que se trate, después de que se hayan contabilizado todas las operaciones realizadas por la empresa, las anotaciones correspondientes al proceso de cierre del ejercicio y el asiento de regularización.

No sólo se hace el último día sino que es el último apunte que se realiza en el libro diario porque con él se cancelan todas las cuentas contables (por lo que quedan con saldo “cero”).

La fecha exacta de su realización dependerá del momento en que finalice el ejercicio de cada empresa:

  • En la mayoría de los casos el ejercicio económico coincide con el año natural, es decir, se inicia el 1 de enero y acaba el 31 de diciembre.

Lo más habitual en la práctica, por tanto, es que el asiento de cierre se contabilice el 31 de diciembre.

  • Pero hay algunas entidades cuyo ejercicio no coincide con el año natural (porque cerrar en otra fecha hace que las cuentas elaboradas reflejen mejor la situación económica y financiera de la empresa), por lo que en estos casos la fecha de su anotación será la del día en que acabe.

Por ejemplo, si el ejercicio se inicia el 1 de octubre y termina el 30 de septiembre, el asiento de cierre se realizará justo el 30 de septiembre.

 

¿Para qué se hace? 

Su propio nombre lo indica: el asiento de cierre se hace para “cerrar” la contabilidad del ejercicio de que se trate.

Con él se pone fin a la contabilidad del ejercicio, de forma que no se puede hacer ninguna anotación después de él, y las cuentas quedan todas canceladas (con saldo cero).

Es necesaria una separación entre los distintos períodos económicos porque de lo contrario no sería posible elaborar las cuentas anuales de cada ejercicio de forma independiente.

Por ejemplo, si justo después de los asientos contables de 31 de diciembre de 2.020 se anotaran los del 1 de enero de 2.021 y demás días siguientes ¿cómo se determinarían los importes a integrar en los balances de 2.020?

No se podría.

Pero al cerrar la contabilidad a 31 de diciembre y abrirla posteriormente el 1 de enero ya se hace la división necesaria en los datos: hasta el asiento de cierre de 31 de diciembre estamos ante la contabilidad de 2.020 y a partir del asiento de apertura de 1 de enero estamos en la contabilidad de 2.021.

Cómo se hace el asiento de cierre en contabilidad 

Tras el asiento de cierre todas las cuentas patrimoniales tienen que quedar con saldo cero, por lo tanto, con este apunte se cancelan.

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Cuentas contables que intervienen 

En el asiento de cierre intervienen todas las cuentas patrimoniales, es decir, todas las cuentas incluidas en los grupos 1 a 5 del plan contable.

No aparecen en él las cuentas de gestión (grupos 6 y 7) porque ya se han cancelado mediante el asiento de regularización y el beneficio o pérdida determinado con él ya figura en la cuenta (129) Pérdidas y ganancias.

 

Estructura del asiento de cierre 

Para cancelar las cuentas que tengan saldo hay que:

  • Cargar todas aquellas que tengan saldo acreedor, y
  • Abonar todas aquellas otras que tengan saldo deudor

[Una aclaración por si te sirven de ayuda: el saldo de una cuenta es acreedor cuando el importe total anotado en su haber es superior al que hay en el debe. En caso contrario (el importe total anotado en el debe es superior al del haber) su saldo es deudor].

Por lo tanto, el asiento presenta la siguiente configuración:

 

Saldo de cada cuenta Cuentas de los grupos (1) a (5) Cada cuenta con saldo acreedor a Cuentas de los grupos (1) a (5) Cada cuenta con saldo deudor Saldo de cada cuenta

 

Asiento de cierre: cuenta 129

Como ya hemos dicho antes, en el asiento de cierre no aparecen las cuentas de gestión (grupos 6 y 7) porque se han cancelado previamente con el correspondiente asiento de regularización.

Una vez realizado dicho apunte el resultado del ejercicio (que viene determinado por la diferencia entre ingresos y gastos) aparecerá reflejado en la cuenta 129 y el signo de su saldo es lo que determinará si se han obtenido beneficios o pérdidas:

  • Si el saldo de la cuenta 129 está en el debe (saldo deudor) su importe señala el montante de la pérdida producida en el ejercicio.
  • Si el saldo de la cuenta 129 está en el haber (saldo acreedor) su importe señala el montante del beneficio obtenido en el ejercicio.

En cualquier caso, la cuenta 129  tiene que «cancelarse» mediante el asiento de cierre, por tanto su posición dependerá de como sea el saldo de dicha cuenta:

  • Si el saldo es deudor (se han obtenido pérdidas) en el asiento de cierre se colocará en el haber.
  • Si el saldo es acreedor (se han obtenido beneficios) en el asiento de cierre se colocará en el debe.

 

Ejemplos prácticos de asiento de cierre 

Ejemplo 1 

Los saldos que presenta la empresa al final del ejercicio son los siguientes:

 

Saldos deudores Saldos acreedores
(216) Mobiliario 5.000 (100) Capital social 8.000
(218) Elementos de transporte 30.000 (129) Pérdidas y ganancias 27.000
(300) Mercaderías 10.000 (400) Proveedores 50.000
(430) Clientes 25.000 (410) Acreedores 35.000
(440) Deudores 20.000 (521) Deudas a corto plazo 10.000
(572) Bancos 40.000

El asiento de cierre es el siguiente:

 

8.000 (100) Capital social
27.000 (129) Pérdidas y ganancias
50.000 (400) Proveedores
35.000 (410) Acreedores
10.000 (521) Deudas a corto plazo
a (216) Mobiliario 5.000
a (218) Elementos de transporte 30.000
a (300) Mercaderías 10.000
a (430) Clientes 25.000
a (440) Deudores 20.000
a (572) Bancos 4.000

Ejemplo 2 

Los siguientes saldos son los que presenta la entidad a la fecha de fin de ejercicio. Debes tener en cuenta que el signo negativo significa saldo acreedor y el positivo (que no aparece) significa saldo deudor.

 

(170) Deudas con entidades de crédito a largo plazo – 20.000 (542) Créditos a corto plazo 7.000
(430) Clientes 16.000 (521) Deudas a corto plazo -11.000
(465) Remuneraciones pendientes de pago – 5.000 (121) Resultados negativos ejercicios anteriores 2.000
(410) Acreedores por prestación de servicios – 8.000 (129) Pérdidas y ganancias -10.000
(440) Deudores 4.000 (400) Proveedores -6.000
(206) Aplicaciones informáticas 9.000 (211) Construcciones 23.000
(100) Capital social – 3.000 (572) Bancos 2.000

 

El asiento de cierre sería el siguiente:

 

3.000 (100) Capital social
10.000 (129) Pérdidas y ganancias
20.000 (170) Deudas con entidades de crédito a largo plazo
6.000 (400) Proveedores
8.000 (410) Acreedores por prestación de servicios
5.000 (465) Remuneraciones pendientes de pago
11.000 (521) Deudas a corto plazo
a (121) Resultados negativos de ejercicios anteriores 2.000
a (206) Aplicaciones informáticas 9.000
a (211) Construcciones 23.000
a (430) Clientes 16.000
a (440) Deudores 4.000
a (542) Créditos a corto plazo 7.000
a (572) Bancos 2.000

 

Y hasta aquí llego con este artículo sobre el asiento de cierre y sus ejemplos. Espero que te haya sido de utilidad.

 

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