Capital Social de una Empresa: Definición y Más (Con Ejemplos)

¿No tienes del todo claro lo que es el capital social de una empresa?

Eso es hasta que has llegado aquí, porque después de leer este artículo no te van a quedar dudas sobre el tema, ya lo verás…

Empezaremos con una definición de capital social clara y sencilla, aprenderemos a distinguirlo de algunas figuras con las que se suele confundir (patrimonio, patrimonio neto, …), veremos sus características principales, lo que es el capital social mínimo, ….

Y con ejemplos que te facilitarán la comprensión y te harán la lectura más amena.

Sólo tienes que seguir leyendo.

 

 

El capital social de una empresa: definición, regulación legal, diferenciación de otras figuras y ejemplos 

Definición 

El capital social de una empresa es el montante de lo aportado por los socios a la entidad, tanto en el momento de su constitución como en otro posterior, y puede consistir en dinero, en bienes o en derechos patrimoniales susceptibles de valoración económica.

Veamos esta definición por partes:

1.- “Es el montante de lo aportado por los socios”.

Según la ley, para que una sociedad nazca como tal es obligatorio que cuente con dinero, bienes o derechos que sean de su propiedad y la única forma de hacerlo es que los socios los aporten. Pues bien, el conjunto de esos bienes o derechos es lo que se llama “capital social”.

Lo entenderás con este ejemplo:

Tres personas vamos a constituir una sociedad para desarrollar un negocio y para empezar a funcionar necesitamos 25.000 euros: dos aportaremos 4.000 euros cada una, otra aportará 7.000 y los otros 10.000 euros nos lo prestará el banco.

El capital social de esta entidad será de 15.000 euros, porque es la suma de lo que hemos aportado los socios. Además, a diferencia del préstamo que habrá que devolver al banco, ese dinero es propiedad de la sociedad y no tendrá que devolverlo a nadie.

 

2.- “Tanto en el momento de su constitución como en otro posterior”.

El capital social no es inamovible: a lo largo de la vida de la sociedad se puede  ampliar o reducir siempre y cuando se cumplan los requisitos que para llevar a cabo estas operaciones establece la normativa.

 

3.- “Puede consistir en dinero, bienes o derechos patrimoniales susceptibles de valoración económica”.

Las aportaciones de los socios que constituyen el capital social no tienen que ser necesariamente en dinero. Pueden consistir en bienes (maquinaria, construcciones, mobiliario, ….) y también en derechos, siempre que sean de naturaleza patrimonial y susceptibles de valorar económicamente (un derecho de crédito, por ejemplo).

No es necesario que todos los socios aporten lo mismo (todos dinero o todos maquinaria, por ejemplo) y ni siquiera que lo hagan por el mismo valor.

Lo que sí está claro es que su participación en la entidad vendrá determinada por el valor de su aportación al capital social.

Míralo en el siguiente ejemplo:

 

Ejemplo 

Tres personas constituyen una sociedad y para ello aportan lo siguiente:

  • “A”: 20.000 euros en efectivo.
  • “B”: Un terreno que tiene un valor de 45.000 euros.
  • “C”: El crédito que tiene frente a un tercero por importe de 35.000 euros (es decir, ese tercero le debe 35.000 euros y como aporta ese derecho de cobro a la sociedad será ésta la que lo cobrará en su momento).

Por lo tanto, el capital social de la entidad asciende a 100.000 euros, de los cuales:

  • “A” posee el 20% (20.000 euros).
  • “B” posee el 45% (45.000 euros).
  • “C” posee el 35% (35.000 euros).

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Capital social de una empresa

 

Regulación legal 

Es en la Ley de Sociedades de Capital donde se regula todo lo relativo al capital social.

 

Diferenciación de otras figuras 

No debes confundir el capital social con:

  • Patrimonio de la empresa: El patrimonio está formado tanto por los bienes y derechos de los que es titular la empresa como por las deudas y obligaciones que tiene que atender.
  • Patrimonio neto: El patrimonio neto es la diferencia entre los bienes y derechos de la empresa y sus deudas y obligaciones. Es lo que le quedaría después de hacer frente a todos sus pagos.

El capital social, por el contrario, es el importe de lo aportado por los socios. Punto. Nada tiene que ver con el resto de bienes o derechos de la entidad ni con las deudas que haya contraído.

 

Ejemplo 

Todo lo que tiene una sociedad es maquinaria por valor de 90.000 euros y la ha adquirido de la siguiente forma:

  • La tercera parte (30.000 euros) con el importe total del dinero que aportaron los socios para su constitución.
  • El resto (60.000 euros) mediante un préstamo bancario.

De estos datos resulta que:

  • El capital social asciende a 30.000 euros: aportación de los socios para constituir la sociedad.
  • El patrimonio de la entidad está integrado por un activo de 90.000 y unas deudas de 60.000 euros.
  • El patrimonio neto es de 30.000, porque es la diferencia entre lo que tiene y lo que debe. En este caso coincide con el importe del capital social por lo “simple” del ejemplo, pero no es lo habitual….

El capital social y su relación con los socios y con los acreedores  

La proporción que la aportación de cada socio en el total del capital social determina su porcentaje de propiedad en la entidad.

Es decir, es la participación en el capital social lo que determina el “peso específico” de del socio en el control de la sociedad y a ello no afecta otras aportaciones que haya podido realizar.

Por ejemplo:

El capital social de una sociedad asciende a 100.000 euros de los que yo aporté 40.000 euros en el momento de su constitución. Después le hice un préstamo de 20.000 euros que aún no me ha devuelto.

En este caso, yo soy propietaria del 40% de la entidad (porque ese es mi porcentaje en el capital social) y en este sentido no afecta para nada el préstamo posterior.

Con respecto a los acreedores de la entidad, el capital social realiza una función de garantía que podrás entender en este artículo sobre el patrimonio neto

 

Principales principios ordenadores del capital social 

La importancia del capital social hace que se rija por una serie de principios entre los que destacan los siguientes:

  • Principio de determinación:  tanto en la escritura de constitución de la sociedad como en sus estatutos sociales debe constar claramente el importe al que asciende el capital social, con mención expresa de una serie de datos como son el número de títulos en los que está dividido (acciones o participaciones según se trate de una sociedad anónima o limitada), el importe nominal de los mismos, etc.
  • Principio de estabilidad: supone que tanto para realizar una ampliación de capital social de la empresa como para hacer una reducción del mismo se ha de cumplir rigurosamente el procedimiento que marca la ley.
  • Principio de realidad: es necesario que el capital se corresponda con aportaciones reales de los socios, no estando permitida la creación de sociedades con capital social ficticio ni en todo ni en parte.
  • Principio de capital social mínimo: lo veremos a continuación.

 

Capital social mínimo

La ley exige que las entidades tengan, tanto en el momento de su constitución como a lo largo de su vida, un capital social mínimo.

Esto quiere decir que aunque pueda variar su importe a lo largo del tiempo (siguiendo un procedimiento determinado) no podrá ser inferior a la cifra que establece la normativa vigente:

 

Capital social mínimo en SL 

El capital social mínimo de las sociedades limitadas asciende a 3.000 euros.

 

Capital social mínimo en SA 

El capital social mínimo de las sociedades anónimas asciende a 60.000 euros.

 

Ampliación y reducción de capital 

El capital social suele ser una magnitud bastante estable. Pero no es inamovible: puede cambiar a lo largo de la vida de la sociedad.

El hecho de que suponga una garantía para los acreedores y que sus variaciones conlleven una alteración en el patrimonio de la sociedad (porque implican entrada o salida de aportaciones de los socios, salvo en ciertos casos que podrás ver más adelante) son algunos de los motivos por los que las modificaciones del capital social requieren del cumplimiento de unos requisitos bastante estrictos impuestos por la ley.

Aún así, la situación económica y financiera de las sociedades mercantiles va cambiando continuamente y eso implica que las entidades tengan que ir “ajustando” su estructura a la forma que les resulte más óptima.

Y el capital social que en un momento determinado tenía el importe adecuado a lo largo del tiempo puede mostrarse insuficiente o sobredimensionado.

En esos casos en los que es necesario aumentar o disminuir su valor es cuando se realizan las operaciones de ampliación o reducción de capital.

En las definiciones de estas operaciones que tienes a continuación te dejo un enlace a otro artículo en el que se trata cada una de estas materias con bastante detalle (y ejemplos que te serán muy útiles).

 

Ampliación de capital 

La ampliación de capital es el aumento del capital social de una entidad que se puede llevar a cabo mediante la emisión de nuevos títulos o bien mediante el aumento del valor nominal de los ya existentes y que debe realizarse siguiendo el procedimiento que marca la ley.

 

Reducción de capital

La reducción de capital es la disminución de la cifra del capital social de la entidad que puede llevarse a cabo mediante la reducción del valor nominal de los títulos, su amortización o su agrupación para posterior canje o amortización y que debe realizarse siguiendo el procedimiento que marca la ley.

El capital social y la prima de emisión 

Las acciones o participaciones se pueden emitir:

  • A la par: Cuando coincide el precio de adquisición con su valor nominal.
  • Por encima de la par: Cuando el precio que hay que pagar por su adquisición es superior a su valor nominal.

Este segundo caso se produce porque existe lo que se llama prima de emisión. Pincha en ese enlace para saber más sobre ella.

 

Tratamiento contable del capital social

Todas las operaciones que realicen la empresa y que afecten a su capital social deben ser registradas contablemente: desde el acto de constitución de la sociedad (cuando se realizan las aportaciones sociales) hasta el de disolución de la misma (tanto si hay devolución de aportaciones como si no), pasando por ampliaciones o reducciones de capital en cada una de sus distintas modalidades.

A continuación te dejo el enlace hacia un artículo en el que encontrarás la información más importante sobre esta materia: cuales son las cuentas contables más utilizadas en este tipo de operaciones y cómo se utilizan, plantillas con la estructura de los asientos a realizar, ejemplos de contabilización, etc.

Tratamiento contable del capital social07

 

Y hasta aquí llego con este artículo sobre el capital social de la empresa. Espero que te sea de utilidad.

 

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