Tres Previsiones de Cierre de 2023 en la Capitalización de las Criptomonedas

Nos encontramos en el ecuador del año y aún se siguen barajando diferentes previsiones sobre el balance de cierre. Las conjeturas sobre el mercado de las criptomonedas (tanto en tipologías más tradicionales como BTC o ETH como en las más novedosas como LHINU o SPONGE) han experimentado constantes oscilaciones. A lo largo de estos seis meses hemos podido apreciar nuevas reformulaciones como consecuencia de los cambios en la orientación del mercado.

A continuación, realizaremos una revisión sobre una proyección del precio de bitcoin y el resto de criptoactivos tomando como base el mercado y revisando algunos de los principales factores exógenos y endógenos que ejercen influencia sobre los cripto activos.

Cierre de 2023: Previsiones sobre el mercado, bitcoin y el resto de criptomonedas

La volatilidad es uno de los rasgos más característicos de bitcoin y, en general, del mercado cripto. En consecuencia, no es posible llevar a cabo una previsión precisa y absoluta pues existen una infinidad inabarcable de variables que deben tenerse en cuenta. No obstante, ello no implica que no puedan extraerse escenarios potenciales a través de argumentos basados en la probabilidad.

Podríamos distinguir tres posibles contextos amparándonos en la evolución del mercado a lo largo de los últimos meses así como en los vaticinios más aceptados entre las principales casas de análisis.

 

Bitcoin y el resto de criptomonedas en un contexto menos favorable

Existe una perspectiva menos optimista y, afortunadamente, también menos probable. Esta desencadenaría una vuelta al temido criptoinvierno que azotó los mercados el año pasado. En este escenario poco alentador, las consecuencias serían significativas y se esperarían fuertes presiones bajistas. Estas fuerzas desestabilizadoras no se limitarían únicamente al Bitcoin y otras criptomonedas, sino que afectarían a todo el espectro de activos financieros.

Además, el persistente proceso inflacionario continuaría su trayectoria, forzando a los bancos centrales a tomar medidas drásticas, incrementando los tipos de interés, para contrarrestarlo.

En dicho escenario, la capitalización bursátil global del mercado de criptomonedas se sumiría en un declive que le haría descender por debajo del billón de dólares. Este revés se vería acompañado de la inevitable bancarrota de aquellos exchanges que se encuentran en situaciones precarias, lo que a su vez fomentaría nuevas adquisiciones y procesos de fusión en el sector.

Por otra parte, sería de esperar además una proliferación de complejidades legales, con una mayor rigidez en la regulación existente en diversos países.

Bitcoin y el resto de criptomonedas en un contexto intermedio

Todo parece apuntar a que la previsión más moderada es, a su vez, la más probable si tenemos en cuenta los precedentes de inicios de año.

De forma gradual, la capitalización de las criptomonedas continuaría creciendo hasta sobrepasar la cota de los dos billones de dólares.

Nos encontraríamos en un contexto, en general, armónico en los diferentes mercados financieros. Confluirían la ralentización de las subidas de tipos con el descenso de la inflación, así como las economías próximas a la recesión, pero sin llegar a adentrarse en ella.

Por otra parte, asistiríamos a una buena respuesta por parte de los inversores ante diferentes lanzamientos (en realidad, esto ya es algo que se está poniendo de manifiesto con las ICOs).

 

El bitcoin y el resto de criptomonedas en un contexto más favorable

Se trata del escenario más positivo pero, al igual que ocurre con la versión más pesimista, no el más probable. En cualquier caso, no sería necesario que se llevase a cabo una serie de políticas expansivas. Con una reducción acelerada del proceso inflacionista que minimizara los tipos de interés en una o dos bajadas, bastaría.

En este contexto se produciría una aceleración importante de la capitalización bursátil dentro del segmento critpo, sobrepasando con creces los dos billones de dólares e, incluso, los tres billones. Por otro lado, este contexto debería ir acompañado de una necesaria laxitud dentro del ámbito de la regulación a nivel internacional.

El telón de fondo actual de los mercados financieros

El sentimiento general de los grandes mercados financieros es una variable determinante de cara al futuro.

Ya vemos cambios en las posturas de los bancos centrales con respecto a los tipos de interés después de continuas subidas.

La deuda americana se ha desplazado a otro escenario diferente tras el cambio dovish y hasta ahora, podemos hablar de un mayor control (en muchos casos reversión) del proceso inflacionista en las economías más relevantes del mundo.

A esto hay que sumar que tanto la FED como el BCE cuentan con la intención de establecer las primeras bases de una dinámica más laxa aunque, en esta ocasión, no será tan ágil como lo fueron los incrementos de tipos.

Por otro lado, haciendo una revisión de la evolución que ha sufrido el PIB, desde el equipo de analistas de JP Morgan se revela que 2023 cerrará con datos de crecimiento en la mayor parte de las economías del mundo.