La Cuenta 129: Funcionamiento y Ejemplos

Hay una cuenta contable que se utiliza siempre en la contabilidad de una actividad económica y es la cuenta 129.

Su uso es inevitable porque es la que refleja el resultado del ejercicio.

A pesar de ser tan empleada, es habitual que surjan ciertas dudas sobre ella. Por eso en este artículo vamos a explicar cómo funciona de una forma clara y sencilla y a dar respuesta a algunas de las cuestiones que sobre ella se plantean con cierta frecuencia.

Todo ello con ejemplos que te facilitarán la comprensión.

 

La cuenta 129 “resultado del ejercicio” 

La cuenta 129 es la cuenta contable que refleja el resultado del ejercicio, es decir, la que muestra si la empresa, en la realización de su actividad, ha obtenido beneficios o pérdidas y en qué importe.

Por ejemplo, si la empresa ha ganado durante un ejercicio determinado 25.000 euros ese dato lo conocerá porque es el saldo de la cuenta 129.

El plan contable se refiere a ella en los siguientes términos:

«Resultado, positivo o negativo, del último ejercicio cerrado, pendiente de aplicación.

Su movimiento es el siguiente:

a)Se abonará:

a.1) Para determinar el resultado del ejercicio, con cargo a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten al final del ejercicio saldo acreedor.

a.2) Por el traspaso del resultado negativo, con cargo a la cuenta 121.

    1. b) Se cargará:

b.1) Para determinar el resultado del ejercicio, con abono a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten al final del ejercicio saldo deudor.

b.2) Cuando se aplique el resultado positivo conforme al acuerdo de distribución del resultado, con abono a las cuentas que correspondan.»

Ya ves la definición que da el plan:

  • «Resultado positivo o negativo»: Contiene el resultado de la actividad, tanto si este ha sido de beneficio como de pérdidas.
  • «Del último ejercicio cerrado»: Se refiere siempre al último ejercicio que ha finalizado.
  • «Pendiente de aplicación»: El resultado del último ejercicio cerrado estará en la cuenta 129 hasta que se proceda a su aplicación cuándo y cómo corresponda.

Cuándo se utiliza, para qué y cómo  

El propio plan contable nos da respuesta a estas preguntas en la definición que hemos visto:

 

Cuándo se utiliza 

La cuenta 129 se utiliza en dos momentos:

  • Al cierre del ejercicio, para determinar el resultado de la actividad.
  • En la fecha de distribución del resultado.

Para qué 

Ya lo hemos dicho: o bien para determinar el beneficio o pérdida del negocio o bien para aplicar ese resultado obtenido según corresponda.

 

Cómo 

  • Para determinar el resultado el último día del ejercicio:

Se cargará con abono a todas las cuentas de los grupos 6 y 7 que tienen saldo deudor y se abonará con cargo a todas las cuentas de los grupos 6 y 7 que tienen saldo acreedor.

Este apunte contable se llama asiento de regularización.

  • Para aplicar el resultado (que se obtuvo según el punto anterior) su movimiento dependerá de si el resultado fue positivo o negativo:

Si se obtuvieron pérdidas: se abonará y se cargará la cuenta 121 Resultados negativos de ejercicios anteriores.

Si se obtuvieron beneficios su movimiento será el contrario: se cargará y su contrapartida dependerá de la distribución de resultados que haya aprobado la Junta General (reserva legal, reservas voluntarias, dividendos, compensación de resultados negativos,….).

Ejemplos 

Ejemplo 1: cálculo del resultado 

Determinación del resultado de la actividad de una empresa que ha tenido los siguientes ingresos y gastos en el ejercicio:

 

Cuenta Saldo deudor Saldo acreedor
(600) Compras 60.000
(610) Variación de existencias 8.000
(621) Arrendamientos y cánones 13.000
(640) Sueldos y salarios 20.000
(642) Seguridad social a cargo de la empresa 6.000
(669) Otros gastos financieros 1.000
(700) Ventas 95.000
(752) Ingresos por arrendamientos 15.000
(769) Otros ingresos financieros 2.000

 

Para calcular el resultado haríamos el asiento de regularización:

En primer lugar, cargando la cuenta 129 con la suma de los saldos de las cuentas de ingresos y gastos que presentan saldo deudor:

 

100.000 (129) Pérdidas y ganancias a (600) Compras 60.000
a (621) Arrendamientos y cánones 13.000
a (640) Sueldos y salarios 20.000
a (642) Seg. Soc. a cargo de la empresa 6.000
a (669) Otros gastos financieros 1.000

Y en segundo lugar, abonando la cuenta 129 con la suma de los saldos de las cuentas de ingresos y gastos que presentan saldo acreedor:

 

8.000 (610) Variación de existencias
95.000 (700) Ventas
15.000 (752) Ingresos por arrendamientos
2.000 (769) Otros ingresos financieros a (129) Pérdidas y ganancias 120.000

La cuenta de pérdidas y ganancias presenta un saldo acreedor de 20.000 euros (120.000 anotados en el haber menos 100.000 anotados en el debe), lo cual significa que la empresa ha obtenido 20.000 euros de beneficio.

Tal vez te pueda interesar:

Asiento de cierre

Contabilizar préstamo

Ejemplo 2: distribución del resultado 

La entidad ha obtenido en el ejercicio anterior 50.000 euros de beneficio y la junta general acuerda distribuirlo de la siguiente manera:

  • Reserva legal: 000
  • Reservas voluntarias: 25.000
  • Compensación resultados negativos: 20.000

El apunte contable sería el siguiente:

 

50.000 (129) Pérdidas y ganancias a (112) Reserva legal 5.000
a (113) Reservas voluntarias 25.000
a (121) Resultados negativos ej. Ant. 20.000

 

¿Qué refleja exactamente la cuenta 129 en función del saldo? 

El resultado de la actividad de la empresa (es decir, si ha obtenido beneficios o pérdidas en el desarrollo de su negocio) viene determinado por la diferencia entre ingresos y gastos de forma que, como es obvio:

  • Si el importe de los ingresos es el mayor, la empresa ha obtenido beneficios.
  • Si el importe de los gastos es el mayor, la empresa ha obtenido pérdidas.

Pues bien, sabremos si la empresa ha ganado o perdido en función de la naturaleza del saldo de la cuenta 129.

 

Saldo deudor y saldo acreedor 

  •  Cuando la cuenta 129 tiene un saldo deudor el resultado es una pérdida.
  • Cuando la cuenta 129 tiene un saldo acreedor el resultado es un beneficio.

La lógica de esto es la siguiente:

  • Saldo deudor implica que el importe cargado (anotado en el debe) en la cuenta 129 es superior al importe abonado (anotado en el haber), es decir, que los gastos son superiores a los ingresos porque son los gastos los que se anotan en el debe de la cuenta.
  • Saldo acreedor implica que el importe abonado (anotado en el haber) en la cuenta 129 es superior al importe cargado (anotado en el debe), es decir, que los ingresos son superiores a los gastos porque son los ingresos los que se anotan en el haber de la cuenta.

Y hasta aquí llego con este artículo sobre la cuenta 129. Espero que te haya sido de utilidad.

CONTABILIDAE