Factoring: Definición, Tipos y Funcionamiento

¿Qué es el factoring? ¿Cómo funciona? ¿Hay diferentes tipos? ¿Quién interviene en este tipo de operaciones? 

En este artículo contestaremos todas estas cuestiones y algunas más…

Sólo tienes que seguir leyendo.

 

 

Factoring: Definición y servicios que puede incluir 

Antes de dar la definición, y para evitar confusiones, debes saber que existen una serie de términos y expresiones que significan exactamente lo mismo que “factoring ” como, por ejemplo, contrato de factoring, factoraje o línea de factoring.

Definición

El factoring es un instrumento financiero por el que una empresa cede a una entidad de crédito la facultad de cobrar las facturas que ha emitido a sus clientes, percibiendo el importe de las mismas por adelantado a cambio del precio pactado. Puede incluir, también, otros servicios adicionales.

De esta definición destacamos lo siguiente:

  • Se trata de un instrumento de financiación, porque con él las empresas adelantan el cobro de sus créditos.

Y así, pueden cobrar como si fuera al contado una factura con un vencimiento a 90 días, por ejemplo.

  • Sólo la empresa tiene el derecho a cobrar la factura que ella ha emitido, por lo que para que pueda hacerlo la entidad financiera ha de haber una “cesión” de ese derecho.
  • Estamos ante un servicio que no es gratuito, como te podrás imaginar: las empresas de factoring cobran unos honorarios por sus servicios. Normalmente, están compuestos por comisiones e intereses y suelen variar en función de la solvencia del cliente, del plazo de vencimiento de las facturas, del montante global de la operación, etc.
  • Además del servicio puramente financiero (adelanto del importe de una factura que vence en un momento futuro), puede incluir también otros accesorios o adicionales.

Como puedes ver, el factoring es una vía de financiación muy útil para las empresas que venden a crédito porque les ayuda a disponer de mayor liquidez porque les permite cobrar sus facturas antes de que venzan.

 

Servicios que puede incluir 

Como hemos dicho, el factoring es, fundamentalmente, una herramienta financiera.

Pero las entidades que realizan este tipo de actividades ofrecen en muchos casos otra serie de servicios como pueden ser, por ejemplo: 

  • Las actuaciones administrativas que inherentes a la gestión de cobros. 
  • La asunción del riesgo de impago (es el llamado “factoring sin recurso). 
  • Labores de investigación y asesoramiento sobre la capacidad de pago de los clientes.
  • La asunción del coste por la posible variación de cambio cuando se trata de una operación en moneda extranjera.

Tal vez te pueda interesar:

Confirming

Póliza de crédito

Cómo calcular el iva

 

alt-factoring

 

Quién interviene en el factoring 

En el factoring (o factoraje) intervienen tres agentes diferentes:

  • La entidad de crédito o factor.-Es quien presta el servicio y adelanta el importe de la factura.

Puede ser un banco o una entidad no bancaria.

  • La empresa que cede el crédito (cedente).- Es quien tiene pendiente de cobro una factura y recibe del factor el adelanto de su importe.
  • El deudor.- Es aquel que ha recibido la factura y que a su vencimiento tendrá que pagarla a la empresa de factoring porque, en virtud del contrato, es ahora la titular del crédito.

¿Cualquiera puede celebrar este tipo de operaciones? 

Si. 

Cualquier empresa puede contratar un servicio de factoring, sea cual sea su actividad y sea cual sea su tamaño o volumen de negocio.

Ahora bien, hay que tener presente que se trata de un mecanismo de financiación y, como ocurre en cualquier figura de esta naturaleza, quien adelante el dinero (el factor) va a querer tener garantías de poder recuperarlo cuando llegue el momento.

Por lógica, el que una entidad vaya a poder realizar o no este tipo de operaciones va a depender no solo de su situación patrimonial sino también, y en gran medida, de la solvencia de sus clientes, porque es de ellos de los que van a tener que cobrar las entidades financieras.

 

Cómo funciona 

El funcionamiento del factoring es sencillo y ya ha quedado más o menos esbozado anteriormente:

  • La empresa emite a un cliente una factura cuyo cobro se efectuará en una fecha futura.
  • Cede esta factura a la entidad financiera, la cual le adelantará el importe de la misma. 
  • Al llegar el vencimiento de la factura, la entidad de factoring cobrará el importe de la factura directamente del cliente y así recuperará el dinero que anticipó en su día.

Cómo funciona el factoring en la práctica 

Básicamente, y a muy grandes rasgos, el funcionamiento es el descrito en el punto anterior pero cada entidad financiera tiene su propio procedimiento y requisitos en cuanto a los intervinientes, documentación, plazos, precio,….

Es habitual que, para empezar, la empresa deba cumplir con una serie de requisitos económicos.

Y, no solo ella, sino también los clientes cuyas facturas pretenda ceder. 

Hay entidades que marcan un límite al montante global y/o por cliente. 

Todas las condiciones pactadas se recogerán en un contrato de factoring que se firmará por la empresa y el factor. Se notificará al deudor para que haga sus pagos a la entidad financiera en lugar de a su proveedor.

En cuanto el precio, unas entidades lo descuentan directamente del anticipo que entregan a la empresa y otras hacen este pago por el total de la factura y posteriormente cobran los honorarios acordados.

 

Tipos de factoring 

Existen distintos tipos de factoring:

1.- En función quien asume el riesgo del impago de la factura:

  • Factoring sin recurso: el riesgo lo asume la entidad financiera, de forma que si el cliente no paga el factor no podrá recuperar la cantidad que adelantó a la empresa cedente.
  • Factoring con recurso: el riesgo lo asume la empresa cedente, de forma que si el cliente no paga deberá devolver la cantidad que le adelantó el factor.

El primero es el más utilizado en la actualidad según la información ofrecida por la Asociación Española de Factoring (AEF).

2.- En función del número de clientes cuyas facturas son cedidas:

  • Factoring con globalidad: cuando el contrato abarca la totalidad de las facturas de uno o varios clientes.
  • Factoring sin globalidad: cuando el contrato sólo incluye parte de las facturas de uno o varios clientes.

3.- En función del ámbito geográfico en el que se desarrollan las operaciones:

  • Factoring nacional: si tanto la empresa como su cliente son españolas.
  • Factoring internacional: si la empresa o el cliente son extranjeros

4.- En función de si se realiza notificación al deudor:

  • Factoring con notificación
  • Factoring sin notificación, en cuyo caso el cliente pagará a la empresa que emitió la factura y ésta entregará el importe a la entidad financiera.

5.- En función del importe del anticipo:

  • Factoring con anticipo total: cuando se adelanta el importe total de la factura.
  • Factoring con anticipo parcial: en el que solo se anticipa parte del crédito.

Factoring de agencia

El factoring de agencia es aquel en el que la empresa cedente actúa como agente de cobro de la entidad financiera, por lo que será ella la que cobre a su cliente y después remitirá los fondos a la empresa de factoring.

Esta figura se puede dar con cualquier tipo de factoraje de los que hemos visto antes. 

 

Y hasta aquí llego. Espero el contenido de este artículo te haya servido para tener claro qué es factoring y las demás cuestiones referentes a él.

 

Si te ha gustado compártelo
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Buffer this page
Buffer
Email this to someone
email