¿Cuándo será obligatoria la factura electrónica en España?

A lo largo de 2024 y 2025 la factura electrónica será obligatoria para todas las operaciones realizadas entre empresas y autónomos. Regulada por la Ley Crea y Crece, la implantación de la facturación electrónica persigue facilitar e impulsar la creación de empresas y su desarrollo apostando por la digitalización.


Transformación digital

La Ley Crea y Crece, oficialmente conocida como la Ley 18/2022 de Creación y Crecimiento Empresarial, es una normativa diseñada para impulsar la creación y el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. Integrada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España, tiene como objetivos principales favorecer el crecimiento de las empresas, luchar contra la morosidad y ofrecer nuevas herramientas de financiación.

La implantación de la facturación electrónica es uno de los pilares fundamentales de esta norma. Actualmente, la factura electrónica es obligatoria para operaciones de cualquier empresa con la Administración Pública. Entre 2024 y 2025, esta medida será de obligado cumplimiento para todas las empresas y autónomos que deberán emitir, transmitir y recibir facturas electrónicas.

Entre los propósitos de esta medida están acelerar la transformación digital en las pequeñas y medianas empresas y mejorar su competitividad. Además, se busca simplificar las transacciones comerciales a través de medios electrónicos y combatir el fraude, ejerciendo un mayor control fiscal sobre las facturas emitidas por empresas y autónomos.

La obligación de la factura electrónica, en el marco de la Ley Crea y Crece, abarca todas las operaciones comerciales entre empresas y autónomos (B2B). No obstante, la normativa excluye de esta obligación aquellas facturas dirigidas a consumidores o usuarios finales.

 

Plazos para la implantación de la factura obligatoria

2024 será el año en que algunas empresas ya estarán obligadas a utilizar la facturación electrónica para cumplir con la ley, aunque aún no es posible señalar una fecha concreta. El pasado 15 de junio, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital hizo público el borrador del reglamento que hará obligatoria la factura electrónica. El texto especifica los requisitos que debe cumplir cualquier software que emita o reciba facturas para ser homologado. La Ley Crea y Crece establece directrices técnicas precisas tanto para la «Solución de Facturación Pública» como para las «Plataformas de Intercambio de Facturas Electrónicas Privadas”.

El borrador está pendiente de ser aprobado por el Consejo de ministros por lo que la fecha exacta de su entrada en vigor aún se desconoce. No obstante, en el documento se detallan dos fases para su implantación: la primera, para empresarios y profesionales que facturen más de 8 millones de euros por año y la segunda, para el resto de empresas y autónomos. El primer grupo dispondrá de un año desde la aprobación del reglamento para adaptarse, por lo que debería empezar a facturar electrónicamente en algún momento de 2024. El segundo, tendrá dos años para ello lo que perfila, a priori, la obligatoriedad de la factura electrónica para el año 2025.

Durante este período de transición, las corporaciones cuyos ingresos superen los 8 millones, deberán adjuntar documentos en formato PDF a las facturas electrónicas al interactuar con los empresarios y autónomos del segundo grupo.

Características de la facturación electrónica

Hasta ahora, la factura electrónica podía ser un simple archivo en formato PDF, JPG o XML realizado a mano y enviado por correo electrónico. Con la nueva legislación, cada factura electrónica deberá cumplir unos requisitos técnicos específicos y ser emitida por un software de facturación homologado. Estos programas deben garantizar el acceso, visualización, descarga e impresión de las facturas tanto a los clientes como a la Agencia Tributaria. El emisor deberá almacenar cada factura durante cuatro años y permitir que los receptores puedan acceder a ellas en ese plazo.

La factura electrónica, al igual que la convencional, deberá contener un número único de identificación, los datos del emisor y del receptor (razón social, CIF o NIF), la descripción de los bienes o servicios, la base imponible, el tipo impositivo, el valor total de la operación y la fecha de expedición.

Los softwares de facturación homologados deberán incluir toda esta información, garantizar la integridad e inalterabilidad de los datos, así como la trazabilidad de registros. Todas las acciones llevadas a cabo en el programa deben quedar guardadas para eventuales controles de la Agencia Tributaria, que tendrá acceso a ellos si así lo solicita.

Sanciones por incumplimiento

La Ley Crea y Crece contempla sanciones en caso de incumplimiento de sus disposiciones. Estas sanciones pueden variar en función de la infracción cometida y su gravedad, pudiendo alcanzar los 10 mil euros. El castigo puede incluir multas, medidas correctivas, restricciones en actividades comerciales, suspensión temporal de actividades y otras acciones coercitivas establecidas por la autoridad competente. Las multas suelen ser proporcionales a la gravedad de la infracción y a la frecuencia de incumplimiento.

Con el objetivo de reducir la morosidad, la nueva normativa creará una lista negra en la cual entrarán las empresas que tengan 600 mil euros o el 10% de sus facturas fuera del plazo estipulado. Esto conlleva la obligación de revelar en los informes contables el total y proporción de las facturas abonadas con retraso. La recomendación para las empresas es prepararse anticipadamente para cumplir con estos requisitos legales.

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