4 Ideas sobre la Gestión Contable y Fiscal del Alquiler Vacacional

¿A qué te suena calendario de disponibilidad, RevPAR, caja de llaves o channel manager airbnb? A alquiler vacacional ¿verdad?, algo que hoy en día se ha convertido en un negocio en auge y que puede ser muy, muy rentable.

En este artículo nos vamos a referir solo a un aspecto del mismo y es el referente a su gestión contable y fiscal. En este sentido, te vamos a dar 4 ideas que te conviene tener muy claras:

1 Forma jurídica con la que desarrollar la actividad 

No existe la obligación de ejercer la actividad de alquiler turístico de inmuebles adoptando una forma jurídica determinada.

Esto significa que se puede llevar a cabo tanto por una persona física como por una persona jurídica (sociedad limitada o anónima, por ejemplo). 

La diferencia, a efectos prácticos, va a estar en que en el primer caso le será de aplicación lo dispuesto en la normativa referente al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y en el segundo la del Impuesto de Sociedades.

2 Obligaciones contables 

Si la actividad se desarrolla por una sociedad o entidad con personalidad jurídica será necesario llevar la contabilidad según lo establecido en el Código de Comercio, es decir, habrá que elaborar el Libro Diario y el de Inventario y Cuentas Anuales.

Pero si se lleva a cabo por una persona física, la cumplimentación de unos registros de ingresos y gastos será suficiente según la norma. 

Como es lógico, un mínimo de orden y control es imprescindible para la buena marcha del negocio y, si el objetivo es que la gestión sea eficiente, no es suficiente con disponer solo de un sistema de reservas para alquiler vacacional, por ejemplo.

 

3 Cuando hay que aplicar y liquidar IVA 

Los ingresos por alquiler turístico devengarán IVA cuando además de ceder el uso del inmueble se presten a los clientes otros servicios accesorios vinculados al hospedaje.

En esos casos, será necesario cobrar el 10% de IVA e ingresarlo en Hacienda mediante las correspondientes declaraciones trimestrales.

Y al contrario: cuando el propietario no preste servicios propios de la hostelería no tiene que cobrar ni liquidar IVA, porque este tipo de alquileres per se están exentos del impuesto.

Por ejemplo, la limpieza previa del apartamento, la entrega de ropa de cama al inicio de la estancia o el mantenimiento de las zonas comunes no se consideran actuaciones propias de la actividad hostelera. 

Sin embargo, el cambio de ropa periódico, la limpieza diaria mientras dure la estancia, la recepción y atención continuada al cliente o la prestación de servicios de alimentación sí que se incluyen dentro de lo que se entiende como parte del negocio del hospedaje y daría lugar al devengo del IVA.

4 Inclusión de los rendimientos en la declaración de la renta 

Cuando quien desarrolla la actividad es una persona física, a la hora de incluir los rendimientos obtenidos en su declaración de la renta hay que distinguir también dos situaciones distintas:

  • Que estemos ante una actividad empresarial, en cuyo caso se declarará como tal.

Esta situación tiene lugar o bien cuando se desarrolla una actividad hostelera en los términos que hemos visto en el punto anterior, o bien cuando, sin prestar ese tipo de servicios, se disponga para la llevanza de los alquileres de un local afecto en exclusiva y un trabajador contratado a jornada completa.

  • Que no se trate de una actividad empresarial porque no se cumplan los requisitos necesarios para ello.

En este caso, los ingresos y gastos que se produzcan se incluirán en la declaración de la renta como rendimientos procedentes del capital inmobiliario, teniendo en cuenta que no será de aplicación la reducción que contempla la ley para los arrendamientos de vivienda.

Como ves, se trata de una materia regulada en la normativa vigente, así que conviene estar al tanto de ella para no cometer irregularidades que pueden acarrear sanciones indeseadas.