Interés Legal del Dinero para 2.018 e Interés de demora

 

¿Quieres saber cuál es el interés legal del dinero en 2.018? ¿O el que fue en años anteriores? Quizás te interese conocer el porcentaje del interés de demora.

En ambos casos estás en el sitio correcto.

En este artículo trataremos también otras cuestiones relacionadas con ambos como, por ejemplo, qué son exactamente, en qué casos se utilizan o cómo se calculan.

Sólo tienes que seguir leyendo para satisfacer tu curiosidad…..

 

Interés legal del dinero: 2018 

El interés legal del dinero se establece en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año en el que va a estar vigente.

Para 2.018 aún no se han aprobado los presupuestos por lo que se han prorrogado los de 2.017.

En consecuencia, y hasta que no se produzca un cambio normativo, el interés legal del dinero en 2.018 es el mismo que ha estado vigente en 2.017: el 3%.

Interés legal del dinero en 2.018      =      3%

 

Evolución del interés legal del dinero en los últimos años 

A continuación tienes una tabla con el tipo aplicable para calcular el interés legal en los últimos años:

 

Período2.0132.0142.0152.0162.0172.018
Tipo (%)4%4%3,50%3%3%3%

 

¿Qué es el interés legal del dinero exactamente? 

Cuando tiene lugar un retraso en el pago de una cantidad de dinero se ocasiona un perjuicio económico para el que cobra tarde y ese perjuicio se subsana con el pago de intereses. Esos intereses siempre van a ser exigibles salvo que expresamente se haya excluido su devengo.

En muchas ocasiones las partes acuerdan el tipo de interés que se aplicará si se produce ese pago tardío, pero hay otras veces en las que no se pacta nada al respecto.

Es en estos casos en los que se aplica el interés legal del dinero: cuando se produce un retraso en el pago y las partes no han acordado el tipo de interés que se devengará o cuando ni siquiera se ha estipulado si tendrán o no lugar esos intereses.

Por ejemplo, tengo un contrato de alquiler en el que se ha establecido que la renta se abonará entre los días 1 y 5 de cada mes, y que si se produce un retraso en el pago las cantidades adeudas devengarán un interés del 6% anual.

Está claro entonces que si me retraso en el pago de la renta ya sé que tendré que pagar unos intereses del 6%.

Sin embargo, puede darse el caso también de que en el contrato no se establezca el tipo de interés que se aplicará o, es más, que tampoco esté previsto el nacimiento de la obligación de pagar intereses.

En ambos casos será cuando se aplique el interés legal.

Es en el artículo 1.108 del Código Civil donde se regula lo que te acabo de explicar: “Si la obligación consistiere en el pago de una cantidad de dinero, y el deudor incurriere en mora, la indemnización de daños y perjuicios, no habiendo pacto en contrario, consistirá en el pago de los intereses convenidos, y a falta de convenio, en el interés legal”.

En resumen:

  • El retraso en el pago de una cantidad de dinero origina un perjuicio económico que se subsanará mediante el pago de intereses.
  • Estos intereses serán exigibles siempre salvo que expresamente se haya pactado lo contrario.
  • Si las partes acuerdan un tipo de interés determinado será ese el que se aplique.
  • Si las partes no han acordado expresamente el devengo de intereses o si lo han hecho pero sin determinar el porcentaje a aplicar para calcularlos corresponderá, en ambos casos, el interés legal del dinero.

 

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¿Cómo se establece? 

El interés legal del dinero se establece atendiendo a la tendencia general de los mercados financieros.

Se determina cada año en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

 

¿Para qué se utiliza? 

Como ya hemos visto antes es el porcentaje que se emplea para calcular los intereses que se originan como consecuencia de un retraso en el pago cuando no se ha pactado ningún porcentaje específico.

Pero como va en consonancia con los mercados financieros es un tipo que se toma como referencia en otros muchos casos, unas veces tal cual y otras incrementado en algunos puntos.

Sobre todo, en las operaciones a largo plazo es interesante porque como fluctúa en función de lo que haga “la economía”, el resultado de aplicarlo irá a la par de la tendencia general en materia de intereses.

Por ejemplo, algunas entidades bancarias fijan los gastos por mora o por descubierto en el interés legal incrementado en “x” puntos. Y lo mismo se hace en muchos contratos.

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Cómo se calcula 

La aplicación del interés legal no plantea ninguna particularidad con respecto al cálculo de cualquier otro tipo de interés:

Base de cálculo   x   tipo de interés legal  =  intereses legales

Llamo tu atención sobre un punto: el tipo de interés legal siempre es anual, por lo tanto, aplicando la fórmula anterior el resultado será correcto si el período que contemplas es el de un año.

Si es inferior tendrás que dividirlo entre los 365 días que tiene el año y multiplicarlo por el número de días que corresponda.

Por ejemplo, tengo que hacer un pago de 10.000 euros el día 31 de enero y lo hago el 15 de mayo. Ha habido un retraso de 104 días.

El interés legal que tendré que pagar por esos 104 días será:

10.000 euros  x   3%   =   300 euros

300 euros   x   104/365   =  85,47  euros

85,47 euros es la cantidad que tendré que pagar porque es el interés legal de esos 103 días.

 

Dos casos de retraso en el pago en los que no se aplica el interés legal

En este punto creo que es interesante destacar dos casos en los que legalmente está previsto que si hay un ingreso fuera de plazo no se aplicará el interés legal:

 

Retraso en el pago a Hacienda o a la Seguridad Social 

Los ingresos fuera de plazo cuando el acreedor es la administración (por ejemplo: Hacienda o la Seguridad Social) devengarán intereses de demora.

Más adelante lo veremos con más detenimiento pero ya te adelanto que:

El interés de demora es el interés legal incrementado en un 25%.

Se fija también en la Ley de Presupuestos Generales del Estado y para 2.018 es el 3,75% (mientras sigan prorrogados los presupuestos de 2.017).

Interés de demora en 2.018   =   3,75%

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Retraso en el pago en operaciones comerciales 

Cuando se trate de operaciones comerciales y realizadas entre empresarios, si no se ha pactado otro diferente, el interés que se aplica es el denominado “interés de demora en operaciones comerciales”.

Su importe se fija mediante Resolución de la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera para un período de 6 meses.

Para el primer semestre de 2.018 es el 8%.

Interés de demora en operaciones comerciales primer semestre de 2.018   =   8%

 

Interés de demora 2018 

Según establece la Ley General Tributaria, el interés de demora es el interés legal del dinero incrementado en un 25% salvo que las Leyes de Presupuestos establezcan otro diferente.

Al igual que ocurre con el interés legal, hasta que se apruebe la Ley de Presupuestos para 2018 se prorroga el que estaba vigente en 2.018, es es: el 3,75% anual.

 

Interés de demora 2018   =   3,75%

 

Evolución del interés de demora en los 5 últimos años 

Además de saber el porcentaje al que asciende el interés de demora en 2.018 puede que también te interese saber el vigente en años anteriores.

A continuación, tienes una tabla con el tipo aplicable en cada ejercicios para poder calcular este interés en los últimos cinco años:

 

Período

201320142015201620172018
Tipo (%)554,3753,753,75

3,75

 

¿Cuándo aplica la Agencia tributaria el interés de demora? 

Aunque con ciertas matizaciones, en líneas generales podemos decir que el interés de demora se devenga cuando hay un retraso en el pago por parte del contribuyente.

Pero además te interesará saber que si Hacienda supera el plazo que le marca la ley para ingresar las devoluciones del Impuesto sobre la Renta también está obligada a pagar interés de demora.

Sobre este caso meceré la pena hacer una mención especial, por eso lo trato en un punto aparte.

 

Retraso en el pago de las deudas tributarias 

Casos en que se exige el interés de demora 

En el artículo 26 de la Ley General Tributaria puedes ver con exactitud todos aquellos casos en los que se devenga el interés de demora.

Aquí te los resumo sin entrar en detalle porque, entiendo, que no es lugar para “mucho tecnicismo”.

Como verás, la idea general es la que he comentado antes: en todos aquellos ingresos que se realizan fuera de plazo es exigible el interés de demora.

Estos son los más comunes en los que se producirá su devengo:

  • Cuando finalice el plazo para el pago en período voluntario de la deuda tributaria, de la derivada de un expediente sancionador o de un acto que se suspendió en su día.
  • Cuando finalice el plazo de presentación de declaraciones y autoliquidaciones o estas se presenten incorrectamente, siempre que de ellas se desprenda una cantidad a pagar, lógicamente. No se exigirán intereses de demora, sin embargo, si son de aplicación los recargos por presentación extemporánea sin requerimiento previo.
  • Cuando se inicie el período ejecutivo, salvo en los casos previstos por la ley al regular la aplicación de recargos.
  • En los casos de fraccionamiento y aplazamiento de deudas salvo que se garanticen mediante aval, en cuyo caso el interés aplicable será el interés legal
  • Cuando el contribuyente tenga que ingresar cantidades que procedan de devoluciones percibidas indebidamente, pérdida de exenciones, de deducciones ….

Cómo se calcula el interés de demora 

Su importe se obtiene aplicando el porcentaje vigente en el año de que se trate por el número de días que median entre la finalización del plazo de pago en período voluntario y la fecha en la que efectivamente se ha realizado el ingreso.

 

Retraso en la devolución del IRPF 

Según establece la normativa vigente, la Agencia Tributaria dispone, para realizar las devoluciones que se deriven de las declaraciones de la renta, de un período de 6 meses a contar desde la finalización del plazo para presentar la declaración (30 de junio).

Una vez terminado dicho plazo (cosa que sucede el día 30 de diciembre) se devengará el interés de demora correspondiente.

Pero hay un punto aquí en el que mucha gente no cae y es que para su cálculo se sigue la misma regla explicada en el punto anterior.

Es decir, los intereses de demora son exigibles desde que finaliza el plazo de pago en período voluntario.

Y esto implica que los intereses empiezan a correr desde el día 31 de diciembre y no antes.

Por ejemplo: si mi impuesto sobre la renta me salió a devolver 1.000 euros y hacienda lo ingresa en mi cuenta el día 28 de enero los intereses de demora que deberé cobrar serán los que correspondan por un período de 29 días.

 

Y hasta aquí llego. Quedamos a la espera de que se apruebe la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2.018 para ver si se modifica el interés legal del dinero y el interés de demora que por ahora están vigentes. Espero que el artículo te haya sido de utilidad.

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