Qué es Mejor ¿Comprar o Alquilar un Almacén?

Son muchas las profesiones en las que se necesitan herramientas propias y/o una mayor o menor cantidad de materiales que hay que guardar en algún sitio. Y para eso hace falta un almacén, pero ¿qué es mejor comprar o alquilar?

Te hablo, por ejemplo, de fontaneros, electricistas, albañiles o pintores, pero también de propietarios de comercios online que los gestionan desde casa pero que ya no tienen donde guardar su stock de productos, de empresas en crecimiento cuyas instalaciones se han quedado pequeñas, de negocios nuevos que necesitan espacio físico solo para guardar, de negocios en los que la documentación a archivar tiene mucho volumen,  etc.

Pues bien, en este artículo vamos a arrojar un poco de luz sobre si es mejor alquilar o comprar un almacén.

 

Ventajas de alquilar en lugar de comprar 

Alquilar un almacén en lugar de comprarlo tiene una serie de ventajas. Las resumimos en 5 puntos:

1.- Rapidez a la hora de poner solución.

Se tarda mucho menos tiempo en alquilar un almacén que en comprarlo, porque la adquisición de cualquier tipo de inmueble conlleva un proceso para el que se necesita tiempo: dar con el adecuado (se va invertir una cantidad importante de fondos, así que hay que decidir sin prisas), preparar el dinero (si hay que recurrir a préstamos su aprobación tampoco es de un día para otro), firmar la escritura pública en la notaría….

Para alquilar el proceso es mucho más sencillo: se puede encontrar más rápidamente algo que resuelva las necesidades y los trámites son mucho más simples (básicamente, un contrato de alquiler). 

Hay muchas empresas que se dedican a ello: Trastering, Espacioplus, Mi-espacio, ….

2.- Ahorro de costes de mantenimiento.

El sistema de seguridad, el seguro y cualquier gasto de mantenimiento suele estar incluido en el precio del arrendamiento, mientras que en el caso de compra el propietario deberá contar con esos gastos mensuales además de las cuotas de comunidad (si corresponden) o del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que se paga cada año, por ejemplo.

Si el almacén es arrendado y hay que hacer una reparación es tan sencillo como avisar al propietario y que él se encargue.

3.- No implica la inmovilización de fondos

Comprar un almacén implica tener una cantidad considerable de fondos inmovilizados, porque el dinero destinado a su adquisición no se puede emplear en otra cosa que tal vez pudiera ser más rentable.

Esto, que parece una perogrullada, a veces no se tiene demasiado en cuenta y la empresa pierde buenas oportunidades de obtener una rentabilidad mayor de su dinero. 

4.- Se adapta mejor a necesidades que pueden ser cambiantes

Las empresas son entes vivos. A lo largo de su trayectoria cambian sus necesidades y la localización que hoy es estupenda mañana puede no ser tan buena, o el estocaje medio a mantener puede subir mucho o reducirse a la mitad, por ejemplo.

El bien en propiedad es el que es y poco se puede adaptar a los cambios. Sin embargo, el contrato de alquiler se puede rescindir y buscar otro almacén que resuelva mejor a las nuevas necesidades. Y lo mejor es que se puede hacer tantas veces como sea necesario.

5.- No hay riesgo porque no hay inversión

Lo mejor de comprar un almacén es, sin duda, que se trata de una propiedad que aumenta el activo de la empresa y que, si todo va bien, se puede vender (y recuperar así lo desembolsado), se puede hipotecar (y obtener financiación), se puede ceder en arrendamiento (y obtener un rendimiento)…

Eso nadie lo pone en duda. 

Sin embargo, como toda inversión, también conlleva un riesgo que es el de no poder recuperar el dinero que se pagó en su día porque pierda valor, por ejemplo, o porque no se encuentre comprador. En el sector inmobiliario esto pasa con cierta frecuencia, tanto por motivos inherentes a la construcción en sí como a causa de la coyuntura económica.

En el alquiler no hay activo, claro, pero tampoco hay riesgo. 

 

¿Cuándo es mejor comprar un almacén que alquilarlo? 

En mi opinión, va a ser una mejor opción comprar un almacén en lugar de alquilarlo cuando se den dos circunstancias a la vez:

Primera: Que se cuente con una situación financiera lo suficientemente holgada, bien porque se tenga una buena cantidad de dinero sin producir rendimiento alguno (exceso de tesorería) o bien porque el nivel de endeudamiento sea bajo, en el caso de que haya que recurrir a un préstamo para financiar la inversión, siempre que, en ambos casos, resulte rentable comprar un almacén.

Y segunda: Que las ventajas de alquilar, que hemos visto en el punto anterior, no sean tales en el caso concreto, por ejemplo porque se lleve mucho tiempo en el negocio y no se prevean cambios en las necesidades de tamaño o localización, o porque la solvencia de la empresa permita y aconseje inmovilizar el importe del precio, etc.

Y, por supuesto, siempre se puede empezar alquilando y, en función de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos, comprar después. Esta opción va a ser, sin duda, la menos arriesgada, porque implica hacer una inversión con un mayor conocimiento de las circunstancias.

Por último, tenemos un artículo que tal vez también te sea útil en relación con lo que venimos hablando: coste de oportunidad.

Y hasta aquí llego con este post sobre si es mejor comprar o alquilar un almacén. Espero que te haya sido de ayuda.