Qué es un Traductor Jurado

Los intérpretes o traductores jurados, autorizados o designados públicamente, son intérpretes y traductores que han prestado juramento general ante una entidad competente. Su función es traducir y dar validez a muchos documentos que deben presentarse ante una autoridad y son de carácter oficial.

Este tipo de documentos, a menudo conocidos como traducciones certificadas o juradas, certifican la exactitud e integridad de la traducción realizada de conformidad con la normativa aplicable, e indican el lugar y la fecha. Además de contener el sello del traductor jurado https://losjurados.es/ y estar firmado por ellos.

 

Documentos que requieren traducción jurada

La traducción jurada, en un contexto globalizado donde la movilidad de personas, bienes y servicios traspasa fronteras internacionales, garantiza la fidelidad y legalización de la traducción de documentos oficiales. Lo que permite que estos sean válidos y aceptados en procedimientos legales, académicos, relacionados con la administración y profesionales en el extranjero.

Campo académico

Una traducción jurada de diplomas y/o títulos académicos es necesaria para la convalidación de estudios o la admisión en instituciones educativas extranjeras. Al igual que ocurre con boletines de calificaciones, expedientes académicos y otros certificados educativos necesarios para procesos de admisión, transferencia de créditos para continuar los estudios en otro país o la convalidación de cursos.

 

Dominio profesional

Los balances financieros y cuentas anuales son documentos necesarios para transacciones comerciales internacionales o para la expansión de empresas en el extranjero que necesitan de la traducción jurada. Asimismo, los contratos de compraventa de participaciones para la negociación y formalización de acuerdos de inversión. Y los certificados del banco, empresa, escrituras y actas de constitución ante notario, recibos de nómina y otros documentos sociales son requeridos para dar veracidad a través de los servicios de traducción jurada.

 

Ámbito judicial/administrativo

En este ámbito, las traducciones de los certificados de nacimiento, matrimonio y defunción son indispensables para trámites de residencia, convenio, matrimonio o herencia en otro país. Y los certificados de antecedentes penales y sentencias judiciales son requeridos para procesos de inmigración, adopciones internacionales o litigios en el extranjero. También puede ser necesario recurrir a un traductor jurado para contratos de compra, venta y arrendamientos en la compra de propiedades o negocios en otros países. Finalmente, la documentación para extranjeros, como pasaportes y visados traducidos, son necesarios para la verificación de identidad y estatus legal en trámites internacionales, cruce de fronteras y la estancia legal en países extranjeros.

La necesidad de la traducción jurada

Los servicios de traducción jurada son un pilar básico en la validación y reconocimiento internacional de documentos. Son la llave que asegura que estos cumplan con los estándares legales y lingüísticos requeridos en el ámbito internacional para fines académicos, profesionales, legales o administrativos.

 

  • Legalidad y exactitud. La traducción jurada asegura que la traducción de documentos oficiales sea legalmente válida y exacta, y que mantiene la integridad del documento original.
  • Reconocimiento internacional. Facilita el reconocimiento correspondiente de documentos por autoridades y organismos en el extranjero, y elimina las barreras legales y lingüísticas.
  • Confidencialidad. Los traductores jurados son profesionales sujetos a estrictas normas de confidencialidad. Así que la seguridad y privacidad de la información contenida en tus documentos está garantizada.
  • Uniformidad. Proporciona una base uniforme para la interpretación de documentos, crucial en procesos legales y administrativos donde la precisión es fundamental.

 

¿Cómo ser intérprete o traductor jurado?

Ser intérprete jurado es una meta alcanzable si estás dispuesto a dedicar tiempo, esfuerzo y estudio.

  1. En primer lugar, un intérprete jurado debe poseer un profundo conocimiento de los idiomas con los que trabaja, a nivel conversacional pero también en términos técnicos y legales. Deberá ser capaz de trabajar como traductor jurado inglés, francés, alemán, ruso, chino y otros idiomas requeridos. 
  2. Debe ser capaz de interpretar fielmente, sin omitir, añadir ni modificar el contenido de lo que se comunica, garantizando así la transparencia y la exactitud en los procedimientos legales. 
  3. Debe conocer a fondo la cultura y las especificidades legales de los países cuyos idiomas interpreta, para evitar malentendidos o interpretaciones erróneas que podrían tener graves consecuencias legales.

Una vez adquiridos los conocimientos, para llegar a ser intérprete jurado en España, es necesario superar un examen organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEC). Este proceso comienza con el cumplimiento de ciertos requisitos previos:

Requisitos para ser traductor jurado en España u otro Estado de la UE

Es necesario:

  • Ser mayor de edad y tener nacionalidad española o de otro Estado miembro de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo.
  • Poseer un título universitario reconocido en España, ya sea obtenido en el país o homologado si se trata de un título extranjero.

Una vez cumplidos estos requisitos, el candidato debe abonar una tasa y por fin, presentarse al examen de intérprete jurado.

 

Examen para ser traductor jurado

Para obtener el título es necesario superar:

  1. Prueba gramatical o terminológica en castellano. Para evaluar la comprensión y el manejo del idioma.
  2. Pruebas de traducción sin ayuda de diccionario. Incluye textos literarios, periodísticos o ensayísticos, y un texto jurídico o económico con uso de diccionario.
  3. Prueba de interpretación consecutiva. Donde se evalúa la capacidad para interpretar de manera fluida y precisa en situaciones similares a las que se enfrentarán en el ejercicio de su profesión.

La superación del examen es solo el principio. Aún debes mantenerte constantemente actualizado en términos legales y lingüísticos, pues las leyes y el uso del lenguaje evolucionan con el tiempo. Y manejar con ética y profesionalidad la confidencialidad y la imparcialidad requeridas en el ejercicio de tu función.