5 Motivos por los que Saber de Economía y Finanzas

Quizás no seamos del todo conscientes de ello, pero la economía y las finanzas están presentes en nuestra vida prácticamente todos los días. Está claro que es así cuando hacemos la compra en el supermercado, cuando llevamos a cabo una inversión (o decidimos no hacerla) o cuando contratamos un préstamo, pero también cuando se aprueban leyes que afectan a los impuestos, cuando el Banco Central Europeo sube los tipos de interés o cuando votamos a un partido político u otro.

Solo hace falta pararse un poco para darse cuenta de que, queramos o no,  todo lo que tenga que ver con la obtención de recursos, su empleo y distribución, así como lo relativo al dinero  nos afecta muy directamente de una manera u otra.

Por tanto, la respuesta a la pregunta que algunos se pueden hacer sobre si es importante saber de economía y finanzas debe ser afirmativa porque conocer el entorno en el que nos movemos siempre va a traernos beneficios.

Tampoco hace falta, si no quieres, convertirse en un experto o alcanzar el nivel de un profesional pero sí que tener unas nociones básicas y mantenerte informado te va ayudar a conducirte en la vida de mejor manera.

Yo lo resumiría parafraseando a Sócrates: el conocimiento nos hace libres. Y es que  saber de economía y finanzas nos va a permitir tener libertad a la hora de tomar decisiones con conocimiento de causa y que no sea necesario creer a pies juntillas lo que nos están diciendo otros, a detectar cuando nos quieren manipular con una información que no es correcta o a plantear proyectos de futuro de manera responsable.

Con el contenido del siguiente punto entenderás mejor de lo que te hablo y entenderás los efectos prácticos de aprender sobre economía y finanzas.

5 Motivos por los que es importante saber de economía y finanzas 

 

1.- Para mejorar la gestión de nuestro dinero 

Necesitamos dinero para vivir, lo cual implica que van a entrar fondos en nuestras cuentas y que también va a salir.

Ahora bien, tanto la parte de la entrada como la de la salida podemos diseñarlas de diferentes formas: lo mismo que podemos  conseguir dinero con nuestro trabajo o negocio, también podemos obtenerlo con inversiones o con nuevas empresas. 

Y podemos gastarnos todo lo que percibimos cada mes o podemos destinar una parte más o menos grande a ahorrar o a conseguir nuevas fuentes de ingresos.

Todo esto es gestionar el dinero y en este sentido podremos tomar mejores o peores decisiones en función de la información que manejemos al respecto.

2.- Para conocer y valorar las oportunidades de inversión 

Opciones donde invertir nuestro dinero hay muchas, muchísimas en realidad. Decidirnos por unas u otras va a venir dado, fundamentalmente por uno de estos tres elementos:

  • La rentabilidad estimada
  • El riesgo que se asume
  • Su liquidez o posibilidad de recuperar el dinero rápidamente

Puedes conocer estos elementos de primera mano, porque entiendes de estas cosas, o creer ciegamente en lo que te dice el asesor de la oficina bancaria, por ejemplo.

Te recomiendo la primera opción, o de lo contrario podrías verte en una situación similar a la que se encontraron quienes invirtieron en las “preferentes”.

 

3.- Para planificar el futuro de manera consciente y responsable 

Tendrás más posibilidades de conseguir unos objetivos en el futuro si los planificas y empiezas a construirlos desde ya.

Comprar una vivienda dentro de “x” años, tener un colchón financiero a la hora de la jubilación o poder dejar de trabajar antes de cumplir determinada edad, por ejemplo, son objetivos que requieren de una serie de acciones y, para ello, tener conocimientos de economía te a va permitir elegir  las que pueden ser más adecuadas.

4.- Conseguir criterio propio a la hora de tomar decisiones 

Constantemente estamos expuestos a comentarios y opiniones sobre economía y finanzas que en muchos casos son sesgadas o incorrectas. Si no sabemos de lo que se está hablando difícilmente podremos darnos cuenta de ello.

Y eso se traduce en que somos mucho más manipulables por parte de las entidades financieras, las empresas o los gobiernos.

Ser conscientes de las consecuencias reales que las decisiones políticas, por ejemplo, tienen en nuestra economía nos va a permitir ser más críticos con la situación y sopesar más elementos a la hora de dar nuestro apoyo a una formación u otra.

O saber el efecto que produce la inflación nos va a ayudar a elegir entre un producto de ahorro determinado porque nos será más útil.

5.- Comprender el entorno y prepararnos para asumir cambios

Vivimos en un entorno cambiante en el que las situaciones del pasado no tienen por qué repetirse en el futuro. Pero el estar formados, preparados y con conocimientos reales no cabe duda de que nos va a ser de mucha utilidad para afrontar lo que está por venir y prepararnos para ello.