La Cuenta Terrenos es ¿Activo Corriente o No Corriente?

El hecho de que la cuenta 210 Terrenos sea de activo corriente o no corriente tiene importantes consecuencias desde el punto de vista contable. Aquí te lo explicamos de forma breve y sencilla.

¿Qué es activo corriente y activo no corriente? 

El activo corriente está integrado por aquellos bienes y derechos que se consumen, se enajenan o se hacen líquidos en el ejercicio normal de la actividad de la empresa y que, por ello, forman parte de su patrimonio por un período inferior a un año.

Por ejemplo: la mercancía, las cantidades pendientes de cobro de clientes, las inversiones financieras a corto plazo, etc.

El activo no corriente está formado por aquellos bienes y derechos que integran la estructura de la empresa por ser necesarios para su funcionamiento a lo largo del tiempo. Por eso, forman parte de su patrimonio por un período superior a un año.

Por ejemplo: maquinaria, equipos informáticos, inversiones financieras a largo plazo, etc.

 

¿Qué se contabiliza en la cuenta 210 Terrenos y bienes naturales? 

Según el plan contable, en la cuenta Terrenos se contabilizan los solares de naturaleza urbana, fincas rústicas, otros terrenos no urbanos, minas y canteras.

Son elementos que forman parte de la estructura fija de la empresa porque son necesarios para desarrollar su actividad a largo plazo.

Por ejemplo: un terreno que se adquiere para construir la nueva sede de la entidad va a ser propiedad de la empresa (previsiblemente, al menos) durante bastante tiempo.

O igual ocurre con la nueva finca de olivos que compra una empresa agrícola, por poner otro ejemplo.

 

Por tanto, la cuenta Terrenos ¿es de activo corriente o no corriente? 

Aplicando lo dicho hasta ahora la respuesta a esta cuestión se hace evidente:

Los terrenos pertenecen al activo no corriente de la empresa porque son elementos que forman parte de su estructura fija y van a permanecer en su patrimonio por un periodo de tiempo superior a un año.