Precio Medio Ponderado, FIFO Y LIFO: Con Ejemplos y Ejercicios

El precio medio ponderado es uno de los métodos de valoración de existencias que están comúnmente aceptados, de hecho es el que se recomienda en el Plan General de Contabilidad.

Es uno de cuatro, porque los métodos de valoración de existencias más extendidos son el FIFO,  LIFO, precio medio y precio medio ponderado. Te voy a explicar en qué consisten cada uno de los cuatro y te lo mostraré, además, con ejemplos.

Empezaremos viendo qué es un método de valoración de existencias, por qué es necesario aplicarlo, cuántos hay…

 

En las empresas que se dedican a la entrega de bienes hay que determinar el valor de las existencias propiedad de la entidad a la fecha de cierre del ejercicio para calcular el beneficio o pérdida de la actividad.

Este proceso es necesario porque lo que funciona como gasto, para determinar el resultado de la actividad, no es el importe de lo que se ha comprado sino el importe de lo que se ha consumido.

Contablemente este cálculo se lleva acabo mediante la variación de existencias que, consiste en ajustar el valor del estocaje a la realidad de final de año y se hace mediante dos apuntes contables:

  • Dando de baja en la contabilidad las existencias que tenía la empresa al principio del ejercicio (existencias iniciales)
  • Dando de alta en la contabilidad las existencias que tenía la empresa al final del ejercicio (existencias finales)

Pues bien, para poder hacer estos apuntes lo primero que hay que saber es cuánto vale la mercancía en cuestión, teniendo en cuenta que se valora a precio de adquisición.

Hay que empezar, entonces, por hacer un recuento físico de las existencias  a la fecha de cierre del ejercicio.

El resultado de ese recuento físico hay que valorarlo económicamente, es decir, hay que multiplicar las unidades de producto por su precio de adquisición.

Y para poder hacer correctamente todo este proceso es para lo que se utilizan los métodos de valoración de existencias.

 

¿Por qué utilizar un método de valoración de existencias?

Cuando las distintas veces que se ha comprado la mercancía se ha hecho siempre al mismo precio la operación es bien fácil: se multiplica el número de unidades que hay en el almacén por el precio de compra y ya tenemos el valor de las existencias finales.

Ahora bien, cuando se barajan diferentes precios para un mismo producto es cuando se hace necesario usar un método de valoración de las existencias.

Lo veremos claramente con unos ejemplos:

Ejemplo 1

La empresa se dedica a la venta de un único modelo de mesa que siempre, siempre, ha comprado al precio de 100 euros.

Empezó el ejercicio con 50 mesas  en su almacén, ha comprado 200  y lo ha terminado con 70.

Por lo tanto, el valor de las existencias iniciales es de 5.000 euros y las existencias finales ascienden a 7.000 euros.

Ejemplo 2

El mismo caso anterior pero ahora las 50 mesas que tiene de existencias iniciales las adquirió a 100 euros mientras que las que ha comprado este año lo ha hecho a un precio de 120 euros.

Con estos datos ¿cuál es el valor de las 70 mesas que forman las existencias finales? Porque, claro, ¿cómo se yo cuál es el precio de compra de cada una de las mesas que tengo en almacén cuando todas son exactamente iguales?

Necesito un método de valoración que me indique que precio es el que debo tener en cuenta para cuantificar económicamente mi inventario.

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Principales métodos de valoración de existencias

Son los siguientes 4 los que tienen un uso está más extendido:

  • Método Fifo
  • Método Lifo
  • Precio Medio
  • Precio Medio Ponderado

Veamos cada uno.

 

Método FIFO

FIFO son las siglas del nombre del método en inglés “First In First Out”: «primeras en entrar primeras en salir».

Significa que se entiende que la mercancía que primero se compró es la primera que se ha vendido. Por lo tanto, aplicando el método FIFO, las primeras unidades vendidas son las que hace más tiempo que compramos, después las siguientes en antigüedad y así sucesivamente hasta la fecha actual.

De ésta forma sabremos perfectamente  el precio de compra de las unidades que nos han quedado sin vender al final del año, y valoraremos el inventario simplemente multiplicando cada precio por el número de unidades de que disponemos.

 

Método LIFO

LIFO: «Last In First Out», «últimas en entrar primeras en salir».

Al contrario que en el método anterior, en el método LIFO se entienden que se han vendido primero la mercancía que se compró más recientemente, después la anterior y así sucesivamente de forma que en el almacén va quedando lo más antiguo.

Al aplicar el método LIFO, por tanto, el proceso de cálculo es justamente el contrario que si se utiliza el método FIFO.

 

Precio Medio

Consiste en calcular un precio medio de adquisición entre los distintos con los que hemos comprado nuestra mercancía: se suman los distintos precios y el resultado se divide entre el número de precios que hemos barajado.

Ejemplo

He realizado compras a dos precios diferentes:  20 €  y  40 €, así que el precio medio será  30 €  (20 + 40 = 60;   60 : 2 = 30 €).

Aplicando este método el valor de mis existencias será el número de unidades que tenga multiplicado por 30 €.

 

Precio Medio Ponderado

Partiendo del precio medio se avanza un poco más con el fin de que en el resultado final sea más proporcionado con respecto al número de unidades existentes de cada precio diferente.

Con el método del precio medio ponderado se trata de «ponderar» la media aritmética con el número de unidades adquiridas, así que tendrá mayor peso específico el precio con el que hayamos comprado más mercancía.

Se calcula de la siguiente forma:

  • Se multiplica cada precio por el número de unidades que existen de ese precio
  • Se suma el resultado de esas multiplicaciones
  • Ese importe se divide entre la suma total de unidades.

El resultado es el precio medio ponderado, y ese precio medio ponderado será el que habrá que multiplicar por el número de unidades totales para obtener el valor de las existencias.

Antes de seguir quiero hacer una matización bastante obvia, la verdad, pero muy importante: en cada ejercicio económico habrá que calcular el valor de la mercancía según el método de valoración elegido, es decir, el precio medio ponderado (si es éste el que se utiliza, por ejemplo) que ha resultado al final del año 1 no sirve para el año 2.

Para este año año 2 habrá que calcular otra vez el precio medio ponderado con las compras y precios del ejercicio 2. Y será con este importe con el que se valoren las existencias de este período.

En el año 3 (y en todos los venideros) habrá que calcular nuevamente el precio medio ponderado con las operaciones realizadas durante el ejercicio….

 

Tratamiento de la devolución de mercancía

La devolución de mercancía es un hecho que se produce con cierta habitualidad en el mercado, porque es bastante común que se realicen compras de productos que más tarde, por el motivo que sea, la empresa considera que no les interesa.

En estos casos, la naturaleza de la operación es justamente la opuesta para los sujetos que intervienen: para la empresa compradora se trata de una devolución de compras y para la vendedora de una devolución de ventas.

Y a la hora de valorar el inventario pasa lo mismo: para la empresa compradora será una salida de mercancía mientras que para la vendedora será una entrada.

Como ves, el tratamiento en uno y otro caso es el contrario y lo veremos más claro con el siguiente ejemplo:

«Ankara, S.L.» vende una partida de 1.000 lámparas de escritorio a «Bursa, S.A.». Cuando ésta las recibe considera que son demasiadas y procede a devolver 400.

Esta devolución de la mercancía supone:

  • Para «Ankara, S.L.» una devolución de ventas.
  • Y para «Bursa, S.A.» una devolución de compras.

Por lo que los movimientos del almacén serán:

  • En «Ankara, S.L.»: salen 1.000 lámparas y entran 400.
  • En «Bursa, S.A.»: entran 1.000 lámparas y salen 400.

Y todo esto ¿a qué precio?

Al precio de adquisición de cada empresa (que, lógicamente, no será el mismo). Si por cualquier motivo no se conoce ese importe se determinará aplicando el método de valoración usado por la entidad.

Por tanto, lo que tienes que tener muy claro es que las devoluciones de mercancías afectan a la valoración del almacén independientemente del método implementado (fifo, lifo, precio medio o precio medio ponderado) y que esas entradas o salidas se considerarán a su precio de adquisición salvo en los casos en los que no se conozca éste en los que se valorarán aplicando el método que se venga utilizando.

 

Ejemplo de los 4 métodos de valoración

El movimiento de la mercancía de la empresa a lo largo del ejercicio es el siguiente:

 

Existencias Iniciales                150    unidades                  01-01-2016                      50 €

Compra                                      120    unidades                  30-03-2016                      60 €

Compra                                      300   unidades                   16-10-2016                       45 €

Las existencias finales son 200 unidades. Calcularemos su valor por cada uno de los métodos de valoración expuesto:

  • Método FIFO

Aquí las que he vendido son las más antiguas, por lo tanto las 200 unidades que tengo en mi almacén son parte de la compra del 16-10-2016.

El valor de las existencias finales será   200 unidades  x  45€  =   9.000 €

  • Método LIFO

En este caso primero he vendido las que he comprado más recientemente, por lo que las 200 unidades que tengo en este momento son las 150 que tenía de existencias iniciales más 50 de la compra que hice el 30-03-2016.

Entonces el valor del inventario es    150 unidades  x  50€  =  7.500 €

+     50 unidades  x  60€  =  3.000 €         Son 10.500 euros.

  • Método de Precio Medio

El precio medio será   50 + 60 + 45 =  155 : 3  =  51,66 €

El valor del inventario es  200  x  51,66  =  10.332 €

  • Método de Precio Medio Ponderado

Primero multiplicamos los precios por las unidades adquiridas y los sumamos:

(150 x 50)  +  (120  x  60)  +  (300  x  45)  =  28.200

Ahora sumamos las distintas unidades:

150  +  120  +  300  =  570

Y, finalmente, dividimos ambas cantidades.

28.200  :  570  =  49,47 €, es el precio medio ponderado

El valor de las existencias, por tanto, es   49, 47 €  x  200  unidades  =  9.894 euros.

Como ves, con cada método de valoración se llega a un resultado diferente. Cada empresa elegirá el que sea más adecuado a sus características, pero todos los años deberá aplicar el mismo y si decide cambiarlo tendrá que explicarlo en la Memoria.

Aún así, como has podido ver, el único de estos cuatro métodos que pone en relación el precio con el número de unidades adquiridas es el del precio medio ponderado. Por eso es el más recomendado.

 

Ten esto muy en cuenta al aplicar fifo, lifo, precio medio o precio medio ponderado 

A la hora de hacer ejercicios aplicando fifo, lifo, precio medio o precio medio ponderado debes tener muy en cuenta que:

  • Las existencias iniciales siempre funcionan de la misma forma que las compras, como una entrada en el almacén. Reflejan la mercancía en poder de la empresa al inicio del ejercicio por lo que todas las operaciones que se realicen supondrán un aumento (si son compras) o una disminución (si son ventas) de esa partida inicial.
  • Las existencias finales son aquellas con las que cuenta la empresa al cierre del ejercicio y, precisamente, las que hay que valorar.
  • Para evitar confusiones a la hora de trabajar fíjate bien en lo siguiente:
  1. Si te proporcionan una ficha de almacén asegúrate de si las existencias que aparecen son iniciales o finales, para darles el tratamiento correcto.
  2. Si trabajas con un balance comprueba la fecha para saber si se trata de apertura del ejercicio o de cierre del mismo: en el primer caso estarás ante existencias iniciales y en el segundo se tratará de finales.

Un simple despiste en este sentido puede estropear fatalmente el resultado.

 

Ya hasta aquí llego con este artículo sobre los distintos métodos de valoración de existencias. Espero que te sea de utilidad.