Los Principios Contables (Con Ejemplos)

  1. ¿No tienes muy claro qué es eso de los principios contables? ¿Quieres saber cuáles son, cómo se aplican o si existe algún tipo de jerarquía entre ellos?

Si es así estás en el lugar adecuado: sólo tienes que seguir leyendo y encontrarás respuesta a esas preguntas y seguro que a otras más que aún no te has formulado.

Qué son los principios contables y cuál es su importancia 

Imagínate, por ejemplo, un torneo de baloncesto en el que cada campo de juego tiene unas medidas diferentes y con canastas a distintas alturas. Además, se va cambiando la forma de contar los puntos según el criterio de cada equipo y algunas veces se permiten las faltas personales de forma ilimitada y otras no.

Sería un auténtico caos ¿verdad? Y no sólo para los participantes en el torneo sino también para los espectadores que ven los partidos: no se enterarían de nada.

Pero eso no se va a dar en la práctica porque el baloncesto cuenta con una serie de reglas que hay que cumplir, de forma que aunque cada partido sea diferente todos se desarrollan dentro de un marco homogéneo y conocido, lo que lo hace “entendible” para todos.

Pues bien, su reglamento es al baloncesto lo mismo que los principios contables a la contabilidad: en virtud de su aplicación la contabilidad de cada empresa será única y distinta pero estarán elaboradas dentro de unos parámetros comunes y genéricos.

 

Definición 

Los principios contables son aquellos que debe cumplir la contabilidad con el fin de que las cuentas anuales muestren la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa.

Ten en cuenta que el objetivo último de la contabilidad es elaborar las cuentas anuales de la entidad y que éstas muestren la imagen fiel de su situación económica y financiera.

Y, según establece el plan contable, a la consecución de esa “imagen fiel” se llega a través de la aplicación de los requisitos y principios contables.

 

Importancia 

Partiendo de que los principios contables son uno de los elementos necesarios e indispensables para la elaboración correcta de las cuentas anuales su importancia es obvia, y no sólo para la empresa sino también para los distintos agentes económicos.

Ten en cuenta que:

  • Primero: Los estados financieros son como una especie de tarjeta de presentación: muestran lo que la entidad tiene, lo que debe, los beneficios o pérdidas que obtiene o ha obtenido a lo largo de los años, etc.

 Con ellos se conocen datos como por ejemplo su grado de solvencia o su nivel de             endeudamiento.

  • Y segundo: Esta información es pública: cualquiera puede acudir al Registro Mercantil y consultar las cuentas anuales de una determinada entidad (es obligatorio su depósito en dicho registro).

Pues bien, es necesario que esas cuentas anuales se hayan elaborado respetando los principios contables porque cualquier agente económico que vaya a interpretarlas lo va a hacer en la creencia de que se han aplicado correctamente.

 

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Regulación y obligatoriedad de los principios contables 

 

El Plan General de Contabilidad 

Los principios contables están recogidos en la Primera Parte del Plan Contable titulada “Marco Conceptual de la Contabilidad”.

Como su nombre indica, esta parte contiene la explicación de los conceptos y términos claves para la correcta llevanza de la contabilidad y cuenta con 7 apartados:

  • Imagen fiel
  • Requisitos de la información contable
  • Principios contables
  • Elementos de las cuentas anuales
  • Criterios de registro y reconocimiento contable
  • Criterios de valoración
  • Principios y normas de contabilidad generalmente aceptados

 

¿Son de obligado cumplimiento? 

Si. Los principios contables son de aplicación obligatoria, y no sólo ellos sino toda la parte primera del plan en la que se encuentran recogidos y a la que hemos hecho mención en el punto anterior.

 

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Los 6 principios contables vigentes (con algunos ejemplos) 

En este apartado vamos a ver cada uno de los principios por separado y explicando la definición que nos da el plan contable con algún ejemplo.

 

Principio de empresa en funcionamiento  

“Se considerará, salvo prueba en contrario, que la gestión de la empresa continuará en un futuro previsible, por lo que la aplicación de los principios y criterios contables no tiene el propósito de determinar el valor del patrimonio neto a efectos de su transmisión global o parcial, ni el importe resultante en caso de liquidación. 

En aquellos casos en que no resulte de aplicación este principio, en los términos que se determinen en las normas de desarrollo de este Plan General de Contabilidad, la empresa aplicará las normas de valoración que resulten más adecuadas para reflejar la imagen fiel de las operaciones tendentes a realizar el activo, cancelar las deudas y, en su caso, repartir el patrimonio neto resultante, debiendo suministrar en la memoria de las cuentas anuales toda la información significativa sobre los criterios aplicados”.

Se establece un presupuesto de partida y es la idea de que la empresa está realizando su actividad económica y que va a seguir haciéndolo en el futuro.

Ahora bien, esto no siempre va a ser así: ¿qué pasa si mi empresa ya no realiza su actividad habitual?

Pues que no se aplicará este principio de empresa en funcionamiento, como es lógico, y se aplicarán las normas de valoración (también contenidas en el plan) que sean más adecuadas para reflejar la imagen fiel de las operaciones que se estén realizando.

La importancia de este principio radica en que pone de manifiesto que el valor de los distintos elementos que integran una empresa que está en funcionamiento no tiene por qué coincidir con el que esos mismos elementos tendrían en un proceso de liquidación.

Un ejemplo que, aunque sea muy extremo y bastante parcial, puede servir para reflejar lo anterior: una empresa compra un terreno a las afueras de la ciudad que utiliza como aparcamiento de la parte de su flota de camiones que no utiliza temporalmente. Un tiempo después colocan un vertedero de basura justo al lado.

Cualquier inversor que analice los balances de la entidad deberá hacerlo teniendo en cuenta que la utilidad del terreno es la que es y que está cumpliendo con ella perfectamente.

Ahora bien, si la empresa se va a liquidar y hay que vender cada elemento por separado el valor del terreno será otro bien distinto….

 

Principio de devengo 

“Los efectos de las transacciones o hechos económicos se registrarán cuando ocurran, imputándose al ejercicio al que las cuentas anuales se refieran, los gastos y los ingresos que afecten al mismo, con independencia de la fecha de su pago o de su cobro”.

En el siguiente artículo está explicado este principio con todo lujo de detalle:

El principio de devengo 

 

Principio de uniformidad 

“Adoptado un criterio dentro de las alternativas que, en su caso, se permitan, deberá mantenerse en el tiempo y aplicarse de manera uniforme para transacciones, otros eventos y condiciones que sean similares, en tanto no se alteren los supuestos que motivaron su elección. De alterarse estos supuestos podrá modificarse el criterio adoptado en su día; en tal caso, estas circunstancias se harán constar en la memoria, indicando la incidencia cuantitativa y cualitativa de la variación sobre las cuentas anuales”.

La aplicación de este principio contable supone, en la práctica, lo siguiente: por ejemplo, si la empresa viene aplicando el método FIFO para valorar las existencias de su almacén sólo podrá cambiarlo (al de Precio Medio Ponderado, por ejemplo) si las circunstancias que motivaron su elección cambian y las nuevas lo justifican. En la memoria se debe hacer constar las consecuencias de dicho cambio de método de valoración.

  

Principio de prudencia 

 Se deberá ser prudente en las estimaciones y valoraciones a realizar en condiciones de incertidumbre. La prudencia no justifica que la valoración de los elementos patrimoniales no responda a la imagen fiel que deben reflejar las cuentas anuales.

Asimismo, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 38 bis del Código de Comercio, únicamente se contabilizarán los beneficios obtenidos hasta la fecha de cierre del ejercicio. Por el contrario, se deberán tener en cuenta todos los riesgos, con origen en el ejercicio o en otro anterior, tan pronto sean conocidos, incluso si sólo se conocieran entre la fecha de cierre de las cuentas anuales y la fecha en que éstas se formulen. En tales casos se dará cumplida información en la memoria, sin perjuicio de su reflejo, cuando se haya generado un pasivo y un gasto, en otros documentos integrantes de las cuentas anuales. Excepcionalmente, si los riesgos se conocieran entre la formulación y antes de la aprobación de las cuentas anuales y afectaran de forma muy significativa a la imagen fiel, las cuentas anuales deberán ser reformuladas.

Deberán tenerse en cuenta las amortizaciones y correcciones de valor por deterioro de los activos, tanto si el ejercicio se salda con beneficio como con pérdida”.

 En aplicación del principio contable de prudencia el tratamiento que se le debe dar a los ingresos y gastos es diferente:

  • Los beneficios se contabilizarán sólo y exclusivamente cuando efectivamente se hayan obtenido. Ojo: “obtenido” que no “cobrado”, en virtud del principio de devengo.
  • Sin embargo, los “riesgos” se tendrán en cuenta en el momento en que se tenga conocimiento de ellos.

En este caso se distinguen dos supuestos diferentes:

  • Si se trata de una obligación que genera un pasivo se incluirá en el balance mediante la correspondiente provisión (por ejemplo, un despido).
  • Si se trata de un riesgo que no genera un pasivo (por ejemplo, una demanda) figurará en la memoria.

Amortizaciones y corrección de valor 

Especial mención merece en este punto el último párrafo que contiene el plan al referirse al principio de prudencia.

Te lo recuerdo:

“Deberán tenerse en cuenta las amortizaciones y correcciones de valor por deterioro de los activos, tanto si el ejercicio se salda con beneficio como con pérdida”.

En realidad su significado está claro: 

Contabilizar las pérdidas de valor de los activos de la empresa (tanto por vía de amortización como por deterioro) es obligatorio y no se deja opción a que la empresa decida hacerlo o no.

Destaco esta cuestión en un apartado específico porque se dan casos en los que las entidades no quieren dejar constancia de estas minoraciones de valor porque, en definitiva, suponen un gasto más del ejercicio y no desean “empeorar” el resultado de su cuenta de explotación (disminuyendo el beneficio o aumentando la pérdida).

Si la empresa adopta este criterio no sólo sus estados financieros no mostrarían la imagen fiel de su patrimonio (que es el fin último que se persigue con la aplicación de los principios contables) sino que incumpliría directamente con lo establecido en este  principio de prudencia.

 

Principio de no compensación 

“Salvo que una norma disponga de forma expresa lo contrario, no podrán compensarse las partidas del activo y del pasivo o las de gastos e ingresos, y se valorarán separadamente los elementos integrantes de las cuentas anuales”.

Por ejemplo, si para simplificar decido “restar” los intereses que recibo de una entidad bancaria (ingresos financieros) y los que ella misma me cobra (gastos financieros) para contabilizar sólo la diferencia entre ambas partidas, el resultado financiero del ejercicio no variará pero estaré conculcando el principio de no compensación porque es precisamente eso lo que prohíbe (salvo en aquellas ocasiones en las que una norma lo prevea de forma expresa)

 

Principio de importancia relativa 

“Se admitirá la no aplicación estricta de algunos de los principios y criterios contables cuando la importancia relativa en términos cuantitativos o cualitativos de la variación que tal hecho produzca sea escasamente significativa y, en consecuencia, no altere la expresión de la imagen fiel. Las partidas o importes cuya importancia relativa sea escasamente significativa podrán aparecer agrupados con otros de similar naturaleza o función”.

Poco hay que explicar de este principio de importancia relativa porque está bastante claro: ante consecuencias insignificantes (por ejemplo, porque se trate de un importe muy pequeño) se permite la no aplicación de alguno de los principios y normas de la contabilidad.

 

Y hasta aquí llego con este artículo sobre los principios contables. Ha resultado algo extenso pero espero que te sea de utilidad.

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