Activo y Pasivo en contabilidad es como el ying y el yang: dos fuerzas opuestas y complementarias que se necesitan y se completan.
Suena como muy poético ¿verdad? Pues se me ocurre otro símil que aún lo es más: Activo y Pasivo en contabilidad es el círculo perfecto, es donde empieza y donde acaba todo.
Ya sé que suena raro pero sigue leyendo y comprenderás perfectamente por qué lo digo.